Nota de SERGI TARÍN publicada en La Marea
Blanco, ocre y marrón. Colores de guerra. Trepan paredes de abajo a arriba y rodean solares sobre las aceras de San Pedro y Lluís Despuig. Se dispersan en medianeras y puertas tapiadas por José Benlliure o Barraca. En la señorial calle de la Reina contrastan con los verdes y azules de las fachadas modernistas. Y ya cerca de la arena amortajan viejos talleres abandonados. Con este fondo pálido ha pintado la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá (PP), el pedazo de Cabanyal que le pertenece. Un territorio que ha ido comprando poco a poco, durante la última década, con el único objetivo de derribarlo y hacer hueco a la avenida de Blasco Ibáñez en su camino hacia el mar.